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Consejo Chino



Había una vez un campesino chino, pobre pero sabio, que trabajaba la tierra

duramente con su hijo. Un dia el hijo le dijo:

-¡Padre, qué desgracia! Se nos ha ido el caballo.

-¿Por qué le llamas desgracia? -respondió el padre. Veremos lo que trae el

tiempo...A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo.

-¡Padre, qué suerte! - exclamó esta vez el muchacho. Nuestro caballo ha traído otro caballo.

Por qué le llamas suerte ? repuso el padre.

Veamos qué nos trae el tiempo. En unos cuantos días más, el muchacho quiso montar

el caballo nuevo, y éste, no acostumbrado al jinete, se encabritó y lo arrojó al suelo.

El muchacho se quebró una pierna. ¡Padre, qué desgracia! exclamó ahora el muchacho.

¡Me he quebrado la pierna! Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría, sentenció:

-¿Por qué le llamas desgracia? Veamos lo que trae el tiempo !

El muchacho no se convencía de la respuesta sino que gimoteaba en su cama.

Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey, buscando jóvenes

para llevárselos a la guerra. Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven

con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.

El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como

absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o

bueno. La moraleja de este antiguo consejo chino es que "la vida da tantas vueltas,

y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno, y lo bueno malo.

Lo mejor es esperar siempre el día de mañana,

pero sobre todo confiar en DIOS, porque todo sucede

con un propósito positivo para nuestras vidas.....

4 comentarios:

Miguel dijo...

Hola Nelita.
Acabo de pasar por algo duro y es como en el consejo Chino, no hay mal que por bien no venga. Yo siempre que pasa algo pienso que por algo será, hay que dejar fluir y disfrutar del momento como decías en un post anterior, por cierto me encanta pasear por los cementerios, ver las inscripciones de las lapidas e incluso sacar fotos curiosas, son sitios con una paz increíble, aconsejo pasear por ellos.
Besos.

Franziska dijo...

Lo que nos ocurre es que pocas personas nos resignamos cuando nos vienen mal dadas. Vivimos en el error de considerar que hemos nacido únicamente para ser felices y consideramos una desgracia todo lo que nos da algún sufrimiento. Ese considerar qué ya veremos cuáles son las auténticas consecuencias, sólo se llega a ellas cuando han transcurrido muchos años y vuelves la vista atrás y es el momento de considerar que lo que pareció malo -porque lo fue en su momento- terminó siendo todo lo contrario. Pero eso es sólo experiencia y lo que nos pasa, con harta frecuencia es que la mayor parte de las veces no alcanzamos esa satisfacción sino que queda solamente el aprendizaje de superación de las frustraciones lo que también es muy valioso: en mi opinión, quizás, sea lo más valioso aprender que no siempre podremos lograr todo lo que deseamos y que es necesario tenerlo muy claro.

Sandra... dijo...

En la vida todo es cìclico; si bien vivimos un presente, el mañana siempre nos espera con alguna sorpresa y otra y otra y asì sucesivamente.
Cada nuevo dìa tenemos la oportunidad de hacer las cosas bien o al menos intentarlo.
Hasta de los peores fracasos deberemos aprender y seguir siempre para adelante :)

Maki dijo...

Hola!!
La verdad esque este blogg me ha encantado, así deberían ser todos, positivos y con un rostro amable, no negativos y que impulsen a cear nuevamente; ese probervio ya lo he leido anteriormente y me parece estupendo, y sumamente cierto...
no hay mal que por bien no venga

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